miércoles, 18 de octubre de 2017

Wallace Collection

Hace ya bastantes años, un antiguo amigo regresó de Londres afirmando que ya conocía la ciudad, tras haber pasado en ella un fin de semana. No pude menos que darle la enhorabuena, porque yo he estado yendo al menos un par de veces al año durante los últimos veinte, y apenas si he rascado un poco su superficie. Supongo que todo depende de las expectativas de cada uno.

La Wallace Collection es uno más de los muchos museos que podemos visitar una vez que ya hemos ido a los más conocidos. No es la National Gallery, ni el Imperial War Museum, ni el Museo Británico, pero tampoco hay que dejarla de lado.


Está ahí, medio escondida, es gratuita (te piden una colaboración voluntaria para su mantenimiento) y no recibe demasiados visitantes. Si os gustan la pintura francesa del XVIII, las armaduras, la cerámica o los muebles, este es vuestro sitio. Debido, eso sí, a una reducción de presupuesto, es posible que algunas salas estén cerradas, así que mejor lo comprobáis antes de ir.




La encontramos en Hertford House, a pocos minutos de Oxford Circus, en pleno centro de Londres, en un edificio construido en 1776-88 por el cuarto duque de Manchester, aprovechando que podía cazar patos en sus alrededores.




Fue sede de las embajadas española (1791 – 1795) y francesa (1836 – 1851), pero sería el cuarto marqués quien, residiendo en Francia, la utilizara como almacén de su creciente colección de arte. Debemos a su hijo, Sir Richard Wallace, no sólo el notable incremento de objetos, sino también la reconversión del edificio en un museo que abrió sus puertas al público en 1900.




Encontramos cuadros de pintores tan renombrados como Tiziano, Velázquez Rubens o Rembrandt, sin olvidar algún Canaletto. ¡Ahí es nada!







Ya tenéis un motivo más para visitar esta espléndida ciudad. Yo no paro de descubrir cosas nuevas y cada vez disfruto más.